Terralia
martes 30 de septiembre del 2014
Terralia 46
VOLVER     Maximizar Fuente Minimizar Fuente
Solicitar La revista no esta disponible actualmente./home/terralia/public_html/swf/revista46_webb.pdf

El escarabajo de oro

Noviembre de 2004 | POR autores

El escarabajo joya dorado, Chrysina aurigans (Rothschild & Jordan, 1894) es en su forma adulta de imago o insecto adulto uno de los mas bellos representantes de los escarabajos metálicos tropicales de la subfamilia Rutelidae, Scarabaeoidea del orden Coleoptera

Su distribución está restringida a los países de América Central y la parte sur de México, principalmente se encuentra en las áreas boscosas silvestres de la cordillera que recorre como una columna vertebral orográfica el centro de Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

No obstante es en Costa Rica donde, hoy por hoy, sus poblaciones sin ser excesivamente abundantes parecen estar aseguradas gracias a las acertadas medidas de protección de la fauna, la flora y el medio ambiente que rigen en ese maravilloso país.


Descripción del insecto adulto

Muy parecidos a nuestros "sanjuaneros" los adultos del escarabajo de oro Chrysina aurigans anteriormente conocido como Plusiotis aurigans, presentan dos formas esenciales bien diferentes por su colorido. La forma nominal de color amarillo dorado y la más rara de color rojo esmaltado que aparece en una proporción de 1:20. La longitud de estos insectos adultos desde el extremo de las mandíbulas situadas en la cabeza hasta la parte distal del abdomen varía entre los 24 y los 30 milímetros. La parte superior del cuerpo presenta irisaciones y brillos metálicos dorados inigualables mientras la parte inferior tiene apariencia de metal sin pulir. La cabeza es relativamente pequeña y en ella destacan las singulares mandíbulas solo perceptibles al ser observadas en forma ventral, las antenas terminan en pequeñas láminas arriñonadas reunidas en forma de maza y los ojos facetados, oscuros, generalmente surcados por trazos de color beige o gris claro. El protórax ligeramente abombado en su parte dorsal se ensancha progresivamente hasta el metatórax donde se insertan los élitros o primer par de alas transformado en estuche que, gracias a su brillo y colorido, completa el increíble aspecto aurífero de los insectos. Machos y hembras son muy parecidos, sin embargo el macho tiene los segmentos tarsales del primer par de patas más abultado, y la hembra posee dos proyecciones en la mitad lateral de cada élitro. Los tres pares de patas presentan fémures relativamente robustos y tibias también poderosas que terminan en tarsos muy peculiares y característicos de la familia.

La forma roja o "flambé" para los franceses es muy similar excepto en el colorido general que sustituye el dorado intenso por un rojo rubí metalizado y brillante. Poco se conoce de las formas inmaduras (larvas y pupas) que son muy similares y prácticamente indistinguibles de las del resto de especies de la familia.


Bioecología

Al parecer, el ciclo de estos insectos de hábitos nocturnos tiene una duración total de un año. Los primeros adultos que dejan entre las cortezas y maderas podridas el exuvio pupal, comienzan a volar con la llegada de las primeras lluvias fuertes en las zonas que les sirven de hábitat, esto ocurre en Costa Rica durante el mes de abril o mayo. Estos brillantes escarabajos viven en zonas de bosque primario en la cordillera central y en alturas que oscilan, por lo general, entre los 700 y los 1.800 metros. Parece ser que los adultos se alimentan del follaje fresco de árboles de las familias de las Fagáceas y Juglandáceas, aunque se han mantenido en cautividad ejemplares adultos con una dieta variada de hojas frescas de diferentes especies frondosas e incluso con pétalos de flores. El periodo de vuelo se extiende en Costa Rica y más concretamente en la Reserva Biológica Alberto M.L. Brenes, en la localidad de San Ramón, provincia de Alajuela, desde el mes de mayo hasta agosto y se admite que las hembras fecundadas buscan troncos caídos en descomposición de numerosas especies forestales, en donde depositan sus huevos. Las puestas varían entre los veinte y cuarenta huevos, que, tras un corto periodo de incubación dan origen a las larvas neonatas que se alimentan de la celulosa de la madera de sus hospedantes en estados de descomposición variable.

Las costumbres de los adultos son muy recatadas y durante las horas del día permanecen entre el follaje del arbolado para iniciar sus vuelos nupciales y de búsqueda de huésped en la oscuridad, pues en el caso de las hembras fecundadas y los machos, el mayor pico de actividad se produce ya tarde, alrededor de la medianoche. Sin embargo, son atraídos fuertemente por las luces de vapor de mercurio y las fluorescentes con espectro ultravioleta, lo que permite su observación y recolecta por parte de estudiosos y entomólogos. Estos organismos acostumbran posarse en la vegetación circundante cuando son atraídos por éste tipo de iluminación. Es importante señalar que cuando se les alumbra únicamente con lámparas ultravioleta, prácticamente desaparecen de la vista y de ellos solo se aprecia un halo correspondiente a los bordes del cuerpo, lo cual podría representar un mecanismo de protección ante depredadores nocturnos que utilizan ésta longitud de onda pare ver en la oscuridad.

Es muy importante destacar que la captura de estos insectos está sometida a estrictas medidas de protección por las autoridades de Costa Rica y solo cuando se haya otorgado el permiso de recolecta correspondiente para estudios científicos, su captura es legal y estará restringida en número a las cantidades autorizadas en su caso. Por ello resulta extraño y reprobable comprobar que, en la mayoría de comercios dedicados a la venta de insectos para coleccionistas (muchos de ellos accesibles en Internet) se ofrezcan ejemplares capturados en este bello y singular país a precios nada asequibles, generalmente superiores a los 100,00 €.

También es necesario señalar que, en cualquier caso, las escasas autorizaciones legales virtualmente otorgadas por las autoridades pertinentes de Costa Rica para fines científicos no permiten la ulterior venta de los especimenes.


Conclusiones

Hoy en día Costa Rica cuenta con la población más floreciente y estable de escarabajos de oro y probablemente las citas de capturas pertenecientes a otros países centroamericanos sean ya una reliquia de tiempos pasados. Debido al régimen de protección forestal vigente.

La conservación del bosque primario en la región tropical que alberga a estos tesoros entomológicos, única medida fehaciente y eficaz de protección debe ser apoyada, fomentada y divulgada por los amantes de la naturaleza.

Dado el alto número de especies diferentes del género Chrysina que se encuentran registradas e identificadas en Costa Rica (22 distintas) así como su belleza, alta cotización y elevada demanda por parte de los entomólogos aficionados, sería interesante y a la vez probablemente muy productivo, iniciar en Costa Rica un estudio sobre la cría en cautividad de esta y otras especies de escarabajos joya y sobre las posibilidades reales de obtener individuos adultos, a través de criaderos-insectarios que satisfagan la demanda de los coleccionistas sin necesidad de drenar las poblaciones naturales.

EDICIONES AGROTÉCNICAS S.L.
CIF B80194590 INSCRITA EN EL R. MERCANTIL DE MADRID, TOMO 1997, FOLIO 160, HOJA M35672
PLAZA DE ESPAÑA, 10. 5º IZQ. 28008 MADRID | +34 91 547 35 15 | +34 91 547 45 06
Diseño Web: Lextrend