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viernes 31 de octubre del 2014
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Las plagas del olivo (2)

Hemipteros, Coleópteros, Tisanópteros y Ácaros

Mayo de 2005 | POR autores

Cochinilla de la Tizne o Caparreta. Saissetia oleae (Olivier, 1791) (Hemiptera: Coccidae)

Huéspedes y distribución geográfica
Se trata de una cochinilla polífaga que es especialmente nociva para los cítricos y el olivo, pero que también puede encontrarse sobre numerosas plantas ornamentales y no pocas cultivadas, como granado, pistacho, aguacate, espárrago, café, guayaba, kiwi, caki, higuera, vid y frutales de pepita y hueso. Actualmente está difundida por casi todas las zonas cultivadas del globo estando presente en todas las áreas olivareras. Parece que su origen está en Sudáfrica.

Descripción
El huevo (Fig. 1) tiene forma elíptica, color rosado pálido que cambia a rojizo a medida que evoluciona y mide 0,3 mm de longitud aproximadamente. Las formas inmaduras son móviles, de forma oval y coloración amarillenta o beis claro (Fig 2). Su tamaño al final del desarrollo es de 1x0,7 mm. La hembra adulta está fija sobre la planta, tiene forma hemiesférica y con tres quillas en su escudo formando un dibujo característico con forma de H (Fig. 2). Mide de 2 a 5 mm de diámetro y su color al principio es marrón claro, oscureciendo paulatinamente desde que comienza la puesta, hasta alcanzar un color casi negro cuando muere. Los machos de esta especie son alados y no se encuentran en Europa.

Biología
En nuestro país S. oleae tiene dos generaciones sobre los cítricos, pero en olivo su desarrollo es más lento y es frecuente que sólo llegue a completar una. La hembra suele hacer la puesta desde abril a agosto y después muere, aunque el escudete permanece adherido a la superficie de las hojas y tallos, protegiendo los huevos. Las puestas son muy abundantes (de unos 1000 huevos por hembra) y la emergencia suele tener lugar entre dos y tres semanas después, dependiendo de las temperaturas. Las ninfas recién nacidas permanecen unos días bajo el escudo, tras lo cual salen para difundirse por el árbol, colonizando los brotes nuevos donde, pasados unos días, se fijan y mudan. Pasan por otros dos estadios ninfales más, que tienen a su vez una etapa móvil (con desplazamientos muy limitados), y otra fija, antes de mudar. Suelen pasar el invierno como ninfas de tercer estadio que, al llegar la primavera, se fijan, preferiblemente en los ramos leñosos, y tras mudar se transforman en hembras adultas. Estas hembras adultas permanecen fijas y por patenogénesis (sin fecundación) dan lugar a los huevos de la generación siguiente. En zonas más meridionales, o en años calurosos, algunos adultos completan su desarrollo en el otoño, lo que da lugar a un solape de generaciones.

Daños
Cabe distinguir entre daños directos e indirectos. Los daños directos los causa al succionar la savia de los árboles y debilitarlos. Éstos daños por si mismos no suelen ser muy importantes salvo en caos de muy altas infestaciones. Los daños indirectos son debidos a la producción de líquidos azucarados ("melaza" o "melazo") que cubren hojas y ramas. Sobre este medio se desarrollan hongos de color oscuro ("negrilla" o "fumagina") que tapizan los hojas, con lo que disminuyen la capacidad fotosintética del árbol (Fig. 3). Como consecuencia de ello, los árboles que sufren un ataque intenso muestran, además del negativo efecto estético, una disminución de vigor, que se manifiesta en una brotación débil y un tamaño reducido de los frutos.

Condicionantes climáticos
Prefiere las zonas sombreadas y con ambientes húmedos. Así, se ha observado que los ataques de esta especie se ven favorecidos en plantaciones que están sobre suelos fértiles y húmedos o que tienen excesos o desequilibrios en el abonado así como en en veranos lluviosos o en zonas de ribera y en plantaciones densas o con poda inadecuada que perjudica la aireación. Por otro lado, se conoce que las temperaturas extremas y los vientos fuertes y secos causan gran mortandad de ninfas.

Enemigos naturales
Parece que es crucial el papel que desempeñan los enemigos naturales en la regulación de las poblaciones de S. oleae, habiendo mostrado algunos estudios mortalidades debidas a esta causa de más del 90%. Entre los depredadorers de S. oleae más difundidos en nuestros olivares destacan los coccinélidos Chilocorus bipustulatus (L.), Exochomus quadripustulatus (L.), Rhyzobius (=Lindorus) lophanthae (Blaisdell) y Coccinella septempunctata L., la crisopa Chrysoperla carnea (Stephens) y el lepidóptero Eublemma scitula (Rambur). Aún mayor relevancia parece tener la acción de los himenópteros parasitoides (Fig. 4), entre los que destacan el pteromálido Scutellista caerulea (Fonscolombe) (=S. cyanea) y varios pequeños himenópteros de los géneros Metaphycus (Encyrtidae). y Coccophagus (Aphelinidae).

S. caerulea es un ectoparásito que se alimenta principalmente de los huevos de varias especies de cochinillas, y algunas veces también de la hembra madre. Su distribución es cosmopolita y su parasitismo alcanza a veces valores muy elevados (70%), pero sólo interviene en el corto periodo de postoviposición de S. oleae (Mayo-Agosto/Septiembre). Coccophagus lycimnia (Walker) es un endoparasitoide cosmopolita de ninfas de 2º y 3er estadio y de hembras adultas jóvenes y que puede tener localmente importancia. Por último, son varias las especies del género Metaphycus que podemos encontrar parasitando ninfas o adultos de S. oleae en los olivares. M. flavus Howard, parasitoide cosmopolita de ninfas de 2º y 3er estadio suele encontrarse muy difundido en los olivares mediterráneos pero con bajas densidades de población. Las especies de origen sudafricano M. lounsburyi Howard, M. helvolus (Compere), M. bartletti Annecke & Mynhardt y Diversinervus elegans Silvestri (Encyrtidae) han sido introducidas es el área mediterránea para mejorar el control biológico de S. oleae tanto en olivo como en cítricos, habiéndose obtenido resultados bastante positivos.

Control

-Medidas culturales: Para prevenir la proliferación de la cochinilla de la tizne se recomienda:

- Evitar desequilibrios en el abonado y especialmente los excesos de nitrógeno.
- Proporcionar ventilación e iluminación suficientes al follaje de los árboles mediante la realización de podas adecuadas.

-Tratamientos: Para conocer los niveles de población, la evolución de la plaga y los índices de parasitismo se realiza un seguimiento mediante muestreos de brotes. Este seguimiento permite conocer si es recomendable realizar un tratamiento y cuando hay que hacerlo. El momento adecuado para los tratamientos insecticida es cuando hay un máximo de formas juveniles y móviles de la plaga, ya que éstas son las más susceptibles. Esto suele suceder desde Julio hasta Octubre. No obstante estas fechas sufren variaciones importantes según lugares y años, por lo que convendrá comprobar in situ que los huevos han eclosionado y las pequeñas ninfas ya han abandonado el escudo de la madre. Tradicionalmente se han venido utilizando contra esta plaga insecticidas fosforados y carbamatos (fosmet, metidatión, carbaril, promecarb...), pero es recomendable sustituirlos por otros productos más selectivos y menos tóxicos, como fenoxicarb y piriproxifén. Estos últimos son insecticidas pertenecientes al grupo de los reguladores del crecimiento de los insectos que han demostrado ser muy eficaces en el control de ésta y otras cochinillas, respetando en gran medida a los enemigos naturales, si bien su coste puede ser un limitante para la extensión de su uso en el cultivo del olivo. También resulta eficaz la aplicación de aceites de verano.

-Lucha biológica: Han dado buenos resultados las sueltas de los parasitoides sudafricanos Metaphycus helvolus, M. Bartletti y Diversinervus elegans, habiéndose establecido de forma permanente en una proporción importante de las áreas mediterráneas de cultivo (especialmente en cítricos). Además, como se ha visto anteriormente, existen en nuestros olivares otras muchas especies de parasitoides y depredadores autóctonos que juegan un papel importantísimo en el control natural de S. oleae y resulta vital protegerlos y favorecer su acción, evitando a toda costa los tratamientos insecticidas rutinarios e injustificados y procurando emplear productos selectivos.


Parlatoria ó Piojo violeta. Parlatoria oleae (Colvée, 1880) (Hemiptera: Diaspididae)

Morfología
El escudo de la hembra adulta es circular, ligeramente convexo, color gris-ocre y de 1,5 mm de diámetro. El cuerpo de la hembra es de color violeta (Fig. 5). El escudo del macho es de forma rectangular, color blanco grisáceo y dimensiones 0,3x1 mm.

Biología
Es una cochinilla muy polífaga que ataca además de al olivo a numerosos frutales y plantas ornamentales. Pasa el invierno como hembra adulta y puede completar 2 o 3 generaciones al año, dependiendo de la zona y la climatología. Las hembras realizan la puesta en primavera y las pequeñas ninfas abandonan el escudo de la madre en torno a Mayo. Esta cochinilla se fija en hojas, tallos o frutos y prefiere las zonas más sombreadas. Tiene numerosos parasitoides, destacando varias especies del género Aphytis. También tiene importancia en su control natural el coccinélido depredador Chilocorus bipustulatus (L.).

Daños
Al chupar la savia del árbol lo debilitan, pero el daño más importante lo producen en las aceitunas destinada a verdeo, ya que cuando se fijan en ellas provocan decoloraciones y deformaciones que las inutilizan (Fig. 6).

Control
Como prevención es recomendable mantener bien aireado el follaje mediante una poda adecuada. Cuando es necesario se combate con aplicaciones de insecticidas y aceite de verano. El momento adecuado es cuando las ninfas de primer estadio han abandonado el escudo materno.


Serpeta. Lepidosaphes ulmi (Linnaeus, 1758) (Hemiptera: Diaspididae)

Morfología
El escudo de la hembra adulta (Fig. 7) tiene forma de mejillón alargado y algo arqueado, es de color pardo y mide 2-3 mm de longitud y 0,6-1,2 de ancho. El escudo del macho es lineal y de 1,5 mm de longitud.

Biología
Es una cochinilla muy polífaga que ataca a numerosos árboles ornamentales, frutales y al olivo. Tiene entre 1 y 3 generaciones al año. Pasa el invierno en estado de huevo protegido bajo el escudo de la madre y en primavera salen las ninfas que se dispersan por el árbol y se fijan preferentemente sobre ramas y troncos. Es parasitada pos varias especies de Afelínidos (Aphytis proclia (Walker), Aphytis mytilaspidis (LeBaron), Encarsia citrina Craw) y sus depredadores más frecuentes son el coccinélido Chilocorus bipustulatus (L.) y ácaros del género Hemisarcoptes.

Daños
Cuando las poblaciones son muy altas puede ocasionar debilitamiento e incluso desecación de ramitas.

Control
Se recomienda mantener bien aireado el follaje mediante una poda adecuada. Cuando es necesario se combate con aplicaciones insecticidas y aceite de verano, eligiendo el momento en que las ninfas han abandonado el escudo materno.


Algodón o Tramilla. Euphyllura olivina (Costa, 1840) (Hemiptera: Psyllidae)

Morfología
El adulto (Fig. 8) mide unos 2,5 mm, es de color verde pálido, tiene la cabeza ancha y las alas anteriores de color beis verdoso. Las ninfas son de color verde pálido, forma aplastada y para protegerse producen una sustancia cerosa, banca y filamentosa con apariencia de algodón y que constituyen el síntoma característico de su presencia (Fig. 9).

Biología
Vive sobre olivos cultivados y acebuches en todo el área mediterránea. Los adultos pasan el invierno refugiados en las rugosidades de la corteza y en las bases de hojas y yemas. En primavera se aparean y la hembra hace la puesta en los nuevos brotes (cada hembra puede poner unos 1000 huevos). Suelen completar 2 generaciones antes del verano (la primera sobre brotes y la segunda sobre inflorescencias), tiene una parada de desarrollo en los meses más calurosos, y produce una tercera generación en otoño.

Daños
Tanto adultos como ninfas se alimentan succionando savia de hojas u órganos florales. Los daños más importantes los provoca la segunda generación al inducir corrimientos de flor, debido tanto a sus picaduras, como a la presencia del algodón ceroso. Sin embargo raramente produce daños significativos. También producen melazas sobre las cuales se desarrolla negrilla.

Control
Normalmente no es necesario intervenir contra este insecto, ya que la acción de sus enemigos naturales suele mantener sus poblaciones a niveles tolerables. Solamente cuando se observan ataques importantes sobre los ramos florales se aplica un insecticida, preferiblemente antes de la apertura de la flor.


Barrenillo del olivo. Phloeotribus scarabaeoides (Bernard, 1788) (Coleoptera: Scolytidae)

Otras especies de la misma familia que también atacan al olivo son el "barrenillo de los frutales" (Scolytus rugulosus (Müller)), el "barrenillo negro del olivo" (Hylesinus oleiperda Fabricius) y el "barrenillo del fresno" (Hylesinus varius (Fabricius)). Todos ellos producen daños similares y son frecuentemente considerados como una sola plaga, si bien P. scarabaeoides es el que más difusión e importancia tiene para este cultivo.

Distribución y huéspedes
P. scarabaeoides está distribuido por toda la cuenca mediterránea y ataca al olivo y otras oleáceas como fresnos, lilos y aligustres.

Morfología
El adulto (Fig. 10) es un pequeño escarabajo de unos 2 mm de longitud, de color negro, con pubescencia gris y con las antenas terminadas en una característica maza formada por tres láminas en forma de tridente. Los huevos son ovalados, blanquecidos y miden unos 0,7 mm. Las larvas (Fig. 10) pasan por cinco estadios, son ápodas, de forma arqueada y color blanquecido tornándose amarillenta la cabeza al final de su desarrollo, momento en el que alcanza una longitud de 3-3,5 mm.

Ciclo Biológico
En primavera los adultos hacen la puesta sobre ramitas semisecas o debilitadas, para lo cual hacen una pequeña excavación perpendicular a la superficie llamada "galería nupcial" o "de apareamiento" (Fig. 11b). De ésta parten, en sentido perpendicular a la rama, dos subgalerías opuestas que forman la "galería de puesta" o "materna" (Fig. 11a) a lo largo de la cual la hembra deposita entre 60-90 huevos. Una vez nacidas las larvas, éstas realizan galerías perpendiculares a la galería materna, que al final del desarrollo de la larva alcanzan de 3 a 5 cm de longitud (galerías larvarias) (Figura 11a). Al final de dichas galerías la larva realiza una cámara ninfal en la que realiza la metamorfosis y de la cual sale el adulto realizando un orificio de 1.5 mm de diámetro. Esta especie suele tener entre 1 y 3 generaciones anuales, dependiendo de las condiciones ambientales y de la disponibilidad de ramitas semisecas para reproducirse. Lo más habitual es que inverne en forma de adulto, si bien es también frecuente encontrar larvas invernantes.

Daños
Esta plaga suele ser más importante en olivares con alguna otra causa de debilitamiento, como condiciones de cultivo inadecuadas o características de suelo o clima no apropiadas... Los daños más importantes son los provocados por las galerías de alimentación que realizan los adultos antes de reproducirse (Fig. 12). Se trata de excavaciones en las axilas de ramitas, ramos florales o pedúnculos de frutos que provocan la desecación de brotes y la caída de frutos y por tanto una reducción de la producción y una progresiva depresión vegetativa del árbol.

Enemigos naturales
Los estudios realizados en nuestros olivares demuestran la existencia de una amplia fauna auxiliar asociada al barrenillo del olivo. Destacan como depredadores de larvas y pupas el cucújido Laemophloeus juniperi Grouvelle y algunas especies de hormigas como Crematogaster scutellaris (Olivier). Mayor incidencia, por lo que se ha podido ver, tiene la acción de algunos himenópteros parasitoides de larvas. Entre ellos, los encontrados con mayor frecuencia son los pteromálidos Cheiropachus quadrum (Fabricius) y Rhaphitelus maculatus Walker y el Euritómido Eurytoma morio Dalman.

Control
Donde los ataques son muy severos se dan tratamientos a base de insecticidas fosforados penetrantes y preferentemente contra los adultos invernantes, cuando están realizando las galerías de alimentación.

Resulta, en cambio, más eficaz y más respetuoso con la fauna auxiliar la aplicación de determinadas prácticas preventivas. En primer lugar hay que mantener los árboles en buenas condiciones de vigor y eliminar todas las ramitas semisecas o rotas, pues son el lugar elegido por P. scarabaeoides para hacer la puesta. Los adultos se ven enormemente atraídos también por los restos de poda, por lo que hay que evitar a toda costa almacenarlos en lugares abiertos y cercanos a los olivares. El uso de "leña-cebo" aprovecha esta atracción y es una práctica muy eficaz de lucha, que consiste en dejar estos restos, después de la poda en el olivar, como cebo, hasta la primavera y proceder a quemarlos una vez que los adultos invernantes hayan realizado en ellos la puesta y antes de que emerja la segunda generación de adultos (antes de la floración).


Gusanos blancos

Reciben esta denominación común las larvas de escarabeidos (Coleoptera: Scarabaeidae) que viven enterradas en el suelo, alimentándose de restos orgánicos o de raíces. De las varias especies que aparecen causando daños al olivo las más frecuentes son Melolontha papposa (Illiger 1803), Ceramida cobosi Báguena, 1955 y Ceramida abderramani (Escalera, 1923).

Morfología
Los adultos de M. papposa son de color castaño y miden en torno a 3 cm de longitud. El macho tiene unas características antenas con una maza compuesta de amplias láminas que puede desplegar (antenas lameladas). Los adultos de Ceramida sp. son más pequeños (1,5-2 cm de longitud) y también de color marrón pero muy variable en el tono. Las larvas son las típicas escarabeiformes: arqueadas, de cuerpo blanco y cabeza castaña, con tres pares de patas y voluminoso abdomen (Fig. 13). Las de M. papposa llegan a medir 6 cm y las de Ceramida sp. 4 cm.

Biología
Los adultos hacen la puesta en el suelo en primavera y las larvas se alimentan de raíces superficiales durante los tres años que dura su desarrollo. Al final del verano del tercer año las larvas profundizan a más de 1m para pupar en una cámara terrosa. Los adultos de Ceramida sp. salen con las lluvias otoñales para aparearse y se vuelven a enterrar, mientras que los de M. papposa esperarán hasta la primavera siguiente.

Daños
Las larvas se alimentan de raíces de diversas plantas y pueden causar daños muy graves al olivo. En olivares maduros, cuando las poblaciones son muy altas, provocan un debilitamiento de los árboles. Cuando se trata de pies jóvenes estos pueden llegar a morir. Esta plaga ataca con más frecuencia en plantaciones sobre suelos arenosos y con riego por goteo.

Control
En casos de grave ataque se combaten las larvas aplicando un insecticida al suelo (enterrándolo o mediante el riego) y en un momento en que éstas estén lo más cerca de la superficie (finales de primavera).


Otiorrinco o Escarabajuelo picudo. Otiorhynchus cribricollis (Gyllenhal, 1834) (Coleoptera: Curculionidae)

Morfología
El adulto (Fig. 14) es un pequeño escarabajo (6-9 mm), de cuerpo compacto y rostro corto, de color marrón oscuro brillante y con los élitros ornamentados con estrías longitudinales y puntos. La larva (Fig. 15) es ápoda, arqueada, de color claro con cabeza oscura y alcanza una longitud de 8-9 mm.

Biología
Es un insecto muy polífago que ataca al olivo, a los frutales y a numerosos árboles y arbustos ornamentales. Tiene una sola generación anual. Las larvas viven en el suelo alimentándose de raíces, pasan por 10 estadios y pupan en primavera en un capullo terroso enterrado. Los adultos, que aparecen hacia Mayo, durante el día permanecen enterrados en los primeros centímetros del suelo, cerca de los árboles y al oscurecer suben para alimentarse de las hojas. La puesta la realizan en el suelo durante el otoño.

Daños
Las larvas se alimentan sobre todo de raíces de plantas herbáceas pero no se conoce bien si también representan un peligro para el cultivo. Los adultos, al alimentarse, producen un festoneado muy característico en las hojas, ya que realizan numerosas incisiones en su periferia y respetan la zona central (Fig. 16). Los daños se observan sobre todo en la zona inferior del árbol y cuando las poblaciones son muy altas pueden causar defoliaciones de importancia en árboles jóvenes y plantones.

Control
Manteniendo el suelo limpio de malas hierbas se reduce la supervivencia de las larvas. En los excepcionales casos en que producen daños de importancia se aplican insecticidas con actividad por contacto e ingestión a la zona baja del árbol y al suelo alrededor del mismo. También es efectiva la colocación de barreras de pegamento en el tronco.


Arañuelo, Piojo negro o Trips del olivo. Liothrips oleae (Costa, 1857) (Thysanoptera: Phloeothripidae)

Morfología
El adulto (Fig. 17) mide 2-2,5 mm, es de color negro brillante, forma alargada, tiene antenas de 8 artejos y las características alas con flecos de los trips. Las ninfas son de color blanquecino con ojos rojizos y patas, antenas y apéndices abdominales de color oscuro, no tienen alas y sus antenas tienen 7 artejos.

Biología
Vive sobre olivos cultivados y acebuches en todo el área mediterránea. Los adultos pasan el invierno refugiados en las rugosidades y huecos de la corteza. En estos mismos refugios hacen la puesta, pupan y se ocultan durante la noche y cuando hace frío, lluvia o excesivo calor. Tiene 2 generaciones antes del verano, pasan por una parada de desarrollo en los meses de Julio y Agosto y completa una tercera generación en otoño. Tiene numerosos enemigos naturales entre los que destacan varias especies de chinches depredadores (antocoridos y redúvidos).

Daños
Tanto adultos como formas inmaduras pican los órganos del árbol para alimentarse (yemas, brotes, flores o frutos) provocando pérdida de vigor, deformaciones y caída de hojas, flores y frutos. La primera generación daña brotes, botones florales y flores, la segunda pequeños frutos y hojas y la tercera los hojas y frutos ya formados, que son ya menos susceptibles. En el pasado fue una de las principales plagas del cultivo. Ahora su intensidad ha disminuido, probablemente debido a las aplicaciones insecticidas contra otras plagas.

Control
En lugares donde aparecen focos de esta plaga se aplican tratamientos a base de fosforados (dimetoato, malation, triclorfon). El momento más adecuado es a principios de primavera, cuando con el buen tiempo los adultos abandonan sus refugios.


Sarna O Acariosis. Aceria oleae (Nalepa) (Acari: Eriophiidae)

Morfología
Se trata de un pequeño ácaro, solo visible mediante una lupa (0.1 - 0.2 mm), de forma alargada, color amarillento y con solo dos pares de patas (Fig. 19).

Biología
Su único huésped es el olivo. Pasa el invierno como hembra adulta refugiada en el envés de las hojas y al llegar la primavera hacen la puesta sobre las yemas y nuevos brotes. Las fases inmaduras tienen un desarrollo muy rápido, por lo que suele completar muchas generaciones al año. Se alimentan sobre hojas tiernas, órganos florales y pequeños frutos.

Daños
Causa deformaciones y abolladuras en las hojas (Fig. 20), caída de flores y manchas y deformaciones en los frutos, pero su incidencia no suele ser grave. Muestra preferencia por olivos jóvenes y cultivados en regadío.

Control
Precisa medidas de control sólo en casos de graves ataques a plantas de vivero o a olivos para producción de aceituna de mesa. En el primer caso se aplica un insecticida en el inicio del periodo de crecimiento. En olivares para verdeo, cuando en la cosecha anterior aparecieron frutos deformados, se aplica un acaricida en floración, antes de que se produzca el daño sobre los frutos recién cuajados. De no ser imprescindibles hay que evitar estos tratamientos, pues tienen negativa repercusión sobre la fauna útil, pudiendo dar lugar a proliferaciones de otras plagas.

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