| -35- |
|---|
Vista aérea del conjunto de cuevas y abrigos rocosos del
área de Tamajón, en las estribaciones del Sistema Central. Estas tierras y este paisaje
han sido uno de los marcos geográficos de la ocupación humana estable durante los
últimos cientos de miles de años.
áridos barrancos y vegas poco afortunadas en su producción fueron, en estas remotas fechas, extensas sabanas enriquecidas por lagos y pantanos, en las que habitaron hasta veinte especies de grandes mamíferos hoy día extinguidos. Aunque en estos yacimientos granadinos no se ha localizado hasta la actualidad restos fósiles humanos, si encontramos el fósil humano más antiguo de la península en tierras próximas, en una cueva de la región de Murcia cuyo contenido tiene una antigüedad cifrada en un millón de años. Así pues, por los datos conocidos hasta el momento, los primeros testimonios humanos en España se restringen a los territorios del sureste antes del millón de años. En estas regiones los homínidos, vinculados presumiblemente con el linaje africano de Homo ergaster, coexistieron en un ecosistema de sabana con faunas autóctonas de Europa y con algunas especies africanas, recién llegadas a nuestras latitudes en el seno de una migración que incluyó, junto a los seres humanos, a animales ya desaparecidos de la mastocenosis (asociación de mamíferos) europea como el hipopótamo, el caballo primitivo, la hiena gigante, el perro salvaje, el pequeño tigre con "dientes de sable" y un gran cercopiteco. |
Han de pasar entre trescientos y cuatrocientos mil años para que encontremos en nuestras tierras un yacimiento con evidencias óseas abundantes sobre los humanos de aquel tiempo. En un yacimiento de la Sierra de Atapuerca se han encontrado numerosos vestigios, de hace aproximadamente setecientos mil años, de los hombres primitivos que bien pudieran haber sido los descendientes directos del linaje africano previo descubierto en Granada y Murcia. Estos seres presentan caracteres anatómicos ya derivados en la línea evolutiva que dará lugar a los neandertales y a los hombres anatómicamente modernos, y su hábitat ha cambiado notablemente con respecto al que albergó a sus predecesores en nuestras latitudes. Estos grupos habitaron en un medio caracterizado por las cambiantes condiciones climáticas derivadas de las glaciaciones, mientras en los ecosistemas habían desaparecido los grandes mamíferos de origen africano al ser sustituidos por un conjunto de animales procedentes del oriente euroasiático, como los uros y los bisontes, los leones y las panteras y las hienas manchadas. Faunas de estas edades se han encontrado en numerosas regiones de España pero restos humanos sólo, hasta el momento, en la provincia de Burgos. |