
Azor
esperando en la boca de la mdriguera la salida del conejo

Águila
real en el momento de ser encaperuzada. Su tamaño y gallardía hacen de esta rapaz un ave
de indudable belleza pero difícil de adiestrar
sobre su cabeza, momento en el que las posibilidades de huir de la
presa descienden notablemente. Mientras esto se produce, las potentes patas y musculatura
abdominal de la liebre producirán tremendos golpes que pueden llegar a dañar a su
contrincante e incluso en muchas ocasiones, conseguir soltarse y huir. Por eso, es en
estos momentos, cuando la ayuda del cetrero, que ha corrido todo lo rápido que puede
hacia ella, permitirá que termine lo antes posible esta lucha, que no siempre resulta
agradable. De hecho sólo se pueden cazar liebres con hembras de azores, mucho más
grandes y fuertes que los machos, dejando estos últimos para la caza de aves o conejos.
Otras Aves para el Bajo Vuelo
Aunque, como ya hemos
comentado, el azor, harris y gavilán son, por este orden, las aves más usadas en
cetrería, existe una gran variedad de rapaces que ocasionalmente son utilizadas para este
fin. Algunas de ellas, no pasan de ser meras anécdotas e incluso son casi más aves de
"compañía" que verdaderos animales utilizados para la caza. Esta variedad pasa
desde grandes águilas a rapaces nocturnas.

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Sagreña, con dos liebres capturadas. Es de destacar el
tamaño y el peso de éstas últimas, en comparación con las del azor.
Entre las aves más
impresionantes que pueden verse encima de un puño destaca el águila real (Aquila
chrysaëtos). Su majestuosidad y envergadura le permite cazar mamíferos de gran
tamaño como corzos, gamos, pequeños ciervos, muflones e incluso zorros. Sin embargo la
excesiva fuerza y la potencia de sus garras hacen de ella un ave difícil de dominar, apta
tan sólo para cetreros muy expertos.
En zonas occidentales de Mongolia, los kazajos habitantes de determinadas zonas
semidesérticas, pobres y deprimidas, donde la alimentación escasea, utilizan para la
captura de diferentes ungulados el berkut, un pigargo coliblanco (Haliaetus albicilla)
de tamaño similar al águila real. Apostados sobre zonas que les permiten controlar
grandes extensiones de terreno, sueltan el ave, normalmente a cientos de metros de
distancia de su presa y la siguen montados en sus caballos hasta llegar al lugar donde se
ha producido la captura. Para estos mongoles, este noble arte no constitu

Ejemplar de toghrol. Este tipo de aves resulta difícil
de entrenar, a la vez que peligrosa para manos inespertas

Con ayuda de unos buenos hurones, se pueden conseguir
buenas perchas, como la presente. En la foto: Sagreña, prima de azor de cinco mudas, con
seis ejemplares de conejo capturados en una mañana
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