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En condiciones óptimas, 20 ºC y 100 % de humedad relativa, los conidios inician la germinación al cabo de 3-4 horas de haber caído sobre las hojas, peciolos, etc.; al cabo de 16 a 20 horas, los haustorios pueden detectarse y, a partir de este momento, el crecimiento miceliar es rápido y se producen muchas ramificaciones. A las 48 a 72 horas, se forman cadenas de conidios, al principio, en el envés de las hojas jóvenes del rosal y, posteriormente, en los distintos órganos apareciendo los síntomas típicos de la enfermedad. |
de los rosales afectados El oídio del rosal se presenta en todas las partes del mundo donde se cultiva esta planta, tanto en invernadero como en campo o como ornamental. Aparece en el envés de las hojas jóvenes en forma de pequeñas manchas pulverulentas de color blanco grisáceo causándoles rizado y provocando su caída prematura. |
Las evidencias actuales sugieren que los cleistotecios no son el medio de sobrevivir a las condiciones invernales; en aquellas localidades donde se produce oídio abundantemente pero no cleistotecios, los hongos invernan en hojas rudimentarias o protegidos por las escamas de las yemas. Cuando las yemas brotan se inicia el desarrollo del hongo, apareciendo las hojas jóvenes atacadas por el miceto. | El número de conidios que es liberado en el aire aumenta conforme la humedad relativa disminuye. El mayor número de conidios en el medio se alcanza al mediodía o principio de la tarde, a partir de esta hora se inicia una declinación debido a que los conidióforos se encuentran mermados de conidios. |
| Estas manchas corresponden a micelio, conidióforos y conidios
que se forman en el crecimiento ectoparásito del hongo. Las hojas viejas no suelen ser
distorsionadas pero en su superficie se observan áreas circulares irregulares de
crecimiento del hongo que puede llegar a cubrir toda la hoja; las hojas maduras
generalmente no son infectadas. También se
desarrollan manchas del hongo en los tallos jóvenes, de forma especial, en la base de las
espinas donde persisten durante la maduración de los tallos. En primavera, sobre todo en
rosales de ornamento, los brotes que se desarrollan de las yemas durmientes, los pedicelos
de los capullos florales y los sépalos y pétalos de flores abiertas suelen ser
infectados por el hongo. Esto afecta adversamente al color en las áreas invadidas con la
consiguiente depreciación comercial, factor a tener en cuenta en los cultivos de
invernadero para flor cortada.
Ciclo de la enfermedad El micelio de S. pannosa crece sobre la superficie del huesped, alimentándose de sus células epidérmicas mediante la introducción de haustorios en ellas. Si se elimina con los dedos el polvo superficial que cubre las hojas, se pueden observar diminutos puntos necróticos que se corresponden con las células del huésped destruidas por el hongo. |
es un ascocarpo que, por ser esférico, se denomina Locleistotecio (Gr, kleistos= cerrado + theke=caja), en cuyo interior se producen las ascas, de forma oblongo-globosa con 8 ascosporas. Algunos investigadores utilizan el término cleistoteca para referirse al cleistotecio. s cleistotecios, con apéndices micelioides tortuosos de color marrón pálido a negros, se forman irregularmente en algunas zonas de la planta, solamente en algunos cultivares pero no en otros, además, estos cultivares no mantienen la producción de cleistotecios en cualquier localidad. Su presencia es más frecuente en rosales trepadores y en rosales arbustivos viejos, en micelio pannoso alrededor de las espinas, tallos y receptáculos florales, pero no en las hojas. La formación de cleistotecios puede proporcionar a la especie mayores posibilidades de sobrevivir a las condiciones invernales y ampliar la variabilidad del miceto; sin embargo, algunos investigadores han sido incapaces de iniciar el ciclo biológico a partir de |