
Ostras recíen extraídas de la batea.
circunstancias lo permiten, no se descarta acudir a la
colocación de colectores en las propias bateas de modo experimental. Para ello serán
distribuidos en las cuerdas y de manera razonada, de acuerdo con el régimen de corrientes
internas del artefacto una serie de colectores, algunos ya experimentados y otros de
innovación, para la captación y fijación de larvas, que liberen al medio marino los
individuos estabulados.
Los colectores serán instalados en fechas determinadas de junio a
septiembre, que coinciden con el apogeo reproductor, y su colocación estará supeditada a
que las indicaciones dadas por pescas sucesivas de planctón señalen la máxima
abundancia de larvas en el medio.
Cuando la semilla alcance un tamaño de 5-8 mm finaliza la etapa de
"obtención de semilla" y se inicia la de preengorde.
Preengorde
En esta etapa la ostra de 5-8 mm, con un peso
aproximado de 40-50 mg, se instalará en cestos de malla plástica de 1 cm de luz, de 40
cm de diámetro y 10 cm de altura, divididos en cuatro cuadrantes en los cuales se
estabularán las pequeñas ostras, encerradas en los cuarterones.
Experiencias realizadas en esta etapa señalan que el crecimiento y la
mortalidad son proporcionales a la densidad de cultivo y que los mejores resultados, hasta
que alcanzan un peso medio de 1,5 g, se obtienen cuando se cultivan en concentraciones de
800 ostras por cesto, lo que supone 200 ostras por cuarterón; esta etapa dura unos 4
meses. En este momento se realizará un desdoble, de tal manera que la concentración
será de 200 ostras por cestillo, retirándose los cuarterones; en esta situación se
mantienen hasta que alcanzan una talla de 5 cm, equivalente a un peso de 10 g, con lo que
culminará la etapa de preengorde.
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Engorde
Según el sistema tradicional, cuando la ostra alcanza
5 cm y un peso aproximado de 10 g, se fija a las cuerdas de cultivo mediante cemento
rápido, en grupos de tres individuos y separados entre sí unos 15-20 cm. Hay que evitar
que las cuerdas se pongan en contacto con el fondo en las bajamares, pues esto podría
ocasionar el acceso de diferentes depredadores (cangrejos, estrella de mar, etc.) que
dañan los cultivos. Este sistema requiere delicadas labores de limpieza para evitar
desprendimientos de ostras al tratar de eliminar distintos competidores.
Una vez la ostra ha alcanzado el tamaño comercial, es retirada de las bateas
o viveros flotantes y llevada a una estación de depuración de moluscos donde es
controlada por técnicos sanitarios.
Una vez transcurrido dicho periodo y pasados los más rigurosos controles, se
procede a su envasado. Siempre con la concha cóncava hacia abajo para guardar toda su
frescura, se presentan en cajas, habitualmente de madera, con 25, 50 ó 100 unidades por
caja.
En el exterior de la caja y grapada, encontraremos una etiqueta sanitaria
(perforada para evitar manipulaciones) donde
figurará el número de la depuradora de moluscos encargada de su depuración, el número
de piezas que contiene, así como la fecha de envasado del producto.
El periodo máximo de consumo es de cinco días a partir de la fecha de
envasado y la conservación ideal es en la nevera, en el espacio reservado a las
legumbres, a una temperatura de 6 u 8ºC. En su transporte desde Galicia a cualquier punto
de la Península se consume como máximo un día.
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