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caracoles gustan mucho de la humedad, siéndoles necesario consumir cierta cantidad de
agua diariamente, ello hace que en zonas calurosas y secas durante el día se mantengan
inactivos y recogidos sin que manifiesten síntoma vital alguno, pero a partir de la
puesta de sol y cuando comienza a caer el rocío, parece que vuelven a la vida, caminando
y alimentándose durante la noche, hasta que el sol aparece nuevamente. |
Los caracoles para realizar la puesta descienden de las plantas
huésped, se aparean y, cada individuo, construye una cámara de puesta con ayuda de su
pie. Comienzan la construcción sacando tierra hasta alcanzar una profundidad de 2-3 cm.
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Una vez concluida la puesta, cada individuo mezcla tierra con mucosidad y
hace una argamasa para taponar el orificio de la cámara de puesta con la cual evita que
los huevos se desequen, los protege del agua líquida si hay lluvias y de los depredadores
y enemigos que son muchos, entre ellos, las hormigas.
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