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R.J. López-Bellido Garrido |
| Introducción Los cambios producidos en la PAC a
principios de la actual década han incentivado el aumento de la superficie de trigos
duros, en detrimento de los trigos blandos. A nivel nacional, el incremento de la
superficie ha sido importante, aunque no ha llegado a superar a la superficie de trigo
harinero. En cambio en Andalucía, donde se registra el 75% de las siembras de trigo duro,
la superficie de trigo blando sí ha sido sobrepasada por la de duro. La evolución de las
superficies, tanto a nivel nacional como en Andalucía, se presenta en las figuras 1 y 2.
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| Índices que
definen la calidad Los índices que definen la calidad de los trigos duros se pueden agrupar en dos clases: criterios de calidad física y criterios de calidad tecnológica o química. A continuación se definen cada uno de los parámetros de éstas dos calidades. 1.- Criterios de calidad física Impurezas: Representa el porcentaje de elementos indeseables en el trigo. Este índice hace alusión a los granos de trigo alterados por plagas o enfermedades, granos partidos, geminados, etc., granos de otras semillas y elementos de origen orgánico o inorgánico. |
Peso específico (Pe): También denominado peso hectólitro o densidad aparente. Expresa el peso del grano por unidad de volumen en kg/hl. La medida de este parámetro está influenciado por los espacios vacíos intercalares, el contenido en agua del grano y la naturaleza y cantidad de las impurezas presentes en la muestra. El peso específico nos da una medida del rendimiento en sémola del grano. Las lluvias producidas al final del ciclo favorece la formación de un grano de buen peso específico, en cambio si las precipitaciones en esas fechas van acompañadas de temperaturas no muy altas, es fácil que el número de granos harinosos aumente, lo cual disminuye el valor del peso específico. Como |