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características botánicas más representativas de las leguminosas son sus hojas, compuestas, muy a menud o trifoliadas, y sus flores, típicas, tienen forma de mariposa si se presentan desplegadas, por lo que también se denomina a esta familia como papillonáceas. Las semillas suelen tener forma arriñonada.Entre las leguminosas pratenses o pascícolas el grupo predominante son los tréboles, en sus distintas especies según zonas (en el suroeste el trébol subterráneo, en el norte el trébol blanco o el pratense), al que siguen los medicagos o carretones, propios de suelos calizos. Al trébol blanco se le considera la leguminosa por excelencia para el ganado caballar, pero su presencia en la zona seca se limita a los regadíos, en los que forma praderas de gran interés asociada al ray-grass, sobre todo, o a la festuca y el dactilo. Como ya hemos señalado anteriormente, algunas leguminosas pueden producir efectos no deseados, como es el caso de algunas variedades de trébol subterráneo que tienen elevados contenidos de estrógenos. Por otro lado el alto contenido en proteína de las leguminosas podría acarrear, si se consumen en exceso, la aparición de meteorismo (más propio en los rumiantes) Las especies
preferidas
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El francés Wolter (1977) entiende que las plantas más apropiadas para el
ganado caballar son el ray-grass inglés, el trébol blanco, los fleos y los dactilos.
Después situa a la festuca alta y a la cola de perro y tras ellas el trébol violeta,
agrostis, festuca roja y cola de zorra.Como poco apetecibles, aunque también las
mordsquean, señala el diente de león, el llantén y la aquilea. Sin quitarle la razón vemos la clara influencia del país en el que vive, mucho más húmedo que el nuestro. Las plantas que sitúa en primer lugar también son apreciadas en nuestro país, pero en la zona septentrional, más similar a Francia en el clima, y en las praderas de regadío, cuando el agua no es un factor limitante. En la España seca, también las gramíneas son el plato favorito de los caballos, pero es muy variable su presencia en función de las características edafológicas, topográficas y climáticas. Las leguminosas se dan mejor en el clima mediterráneo y también hay gran variación según zonas. Al trébol blanco se le considera la leguminosa por excelencia para el ganado caballar, pero su presencia en la zona seca se limita a los regadíos, en los que forma prederas de gran interés, asociada al ray-grass sobre todo, o a la festuca y el dactilo. Composición y
calidad de la hierba Algunos aspectos a considerar en el manejo de los pastos para caballos El caballo dispone de dientes en ambas mandíbulas lo que le hace, a diferencia de los bovinos, más fácil la aprehensión de hierba corta. Además, ello le favorece por tener que utilizar menos energía masticatoria en hacer pequeños los trozos de forrajes que consume para su posterior digestión. Quizás por ello se sostiene su prácticamente igualdad |