Terralia
lunes 28 de julio del 2014

FEROMONAS INTRODUCCIÓN

Datos actualizados a [2014] 16/12/2010

Feromonas introducción
Por: José Esteban Durán


¿Qué son las feromonas? » Son sustancias segregadas al exterior por un individuo que pueden ser percibidas por otro u otros de la misma especie, en el cual, o en los cuales, provocan una reacción específica, es decir, un comportamiento determinado o un proceso de desarrollo. La señal feromonal de una determinada especie no depende de una sola estructura molecular específica, sino de una mezcla de varias. Parece ser que cada componente actúa sobre cada una de las fases de comportamiento del insecto.
Según los tipos de respuesta en el comportamiento que producen en los individuos, las feromonas se han clasificado en diferentes apartados «de alarma», «de agregación», «de dispersión», «de oviposición», «sexuales», etc.
Feromonas sexuales » Son sustancias volátiles emitidas por glándulas de secreción externa de los individuos reproductores que facilitan el encuentro entre sexos, desbloquean la inhibición de la cópula y favorecen el acoplamiento así como la reproducción. Estas sustancias químicas segregadas y emitidas por machos o hembras actúan, lógicamente, sobre el sexo opuesto.
La mayoría de las hormonas sexuales mejor conocidas en los Lepidópteros son producidas por las hembras y captadas por los machos que serán atraídos hasta sus compañeras tras la recepción de la señal correspondiente por células especializadas, situadas generalmente en las antenas.
Feromonas y Atrayentes sexuales » Existe cierto confusionismo semántico entre los términos «feromona sexual» y «atractivo sexual». Conviene dejar claro que este último concepto sólo designa una de las fases características excluyendo las demás, descartando prácticamente el conocimiento del comportamiento sexual de la especie considerada.
Feromonas sintéticas » Son formulaciones químicas obtenidas por síntesis en laboratorios especializados. Las feromonas de insectos hasta ahora estudiadas resultan derivadas de ácidos grasos o terpenos de un peso molecular comprendido entre 180 y 300, formados por cadenas de 10 a 18 átomos de carbono.
Utilización de feromonas sexuales sintéticas » El empleo de feromonas sexuales sintéticas en Protección Vegetal ha cobrado un interés creciente a medida que se han ido conociendo nuevas posibilidades de utilización.
Con el fin de conseguir un control efectivo de ciertos artrópodos que pueden ser plagas de ciertos cultivos mediante un uso razonado de los plaguicidas convencionales, incluso reduciendo enormemente las aplicaciones de éstos, se utilizan dos fenómenos que pueden ser provocados con la utilización de feromonas: Atracción y Confusión o Disrupción.
Atracción: Este método se fundamenta en la atracción que las feromonas sexuales sintéticas ejercen sobre uno de los sexos de la especie que se trata de combatir o controlar. Las feromonas sexuales sintéticas a concentraciones que varían entre 1.000 y 2.000 Fg (microgramos) se impregnan en unos soportes adecuados, generalmente de caucho o polímeros plásticos con una elevada superficie de difusión que dejan las moléculas de la «señal química» libres en el ambiente. Estos soportes se incluyen en pequeñas trampas engomadas o con dispositivos que permiten la captura de los individuos atraídos (generalmente, machos cuando se trata de Lepidópteros de costumbres nocturnas o crepusculares).
El método de atracción permite diferentes estrategias en la protección de cultivos si bien nunca puede ser considerado como forma de «lucha» directa contra la eventual plaga. Las tres estrategias de uso más extendidas son:
1 » Control de vuelos y períodos de actividad » Es la modalidad actualmente más divulgada y su objetivo es determinar la fecha de emergencia-actividad de los adultos de numerosas polillas (Lepidópteros) que pueden originar pérdidas en diversos cultivos.
La feromona sintética está impregnada en un soporte de material plástico y éste a su vez se incluye en el interior de la trampa propiamente dicha formada por un receptáculo prismático, circular o de dos superficies opuestas de forma que la superficie interna de la trampa quede protegida de la lluvia y del polvo. En el interior existe una superficie o fondo engomado que retiene «pegados» los adultos atraídos al dispositivo. La situación relativa de la trampa en el cultivo tiene gran importancia para detectar el máximo de ejemplares y cumplir así su propósito de registrar los vuelos y fluctuaciones poblacionales del insecto prospectado.
Mediante este sistema puede actuarse según el criterio de «prognosis negativa», evitando los tratamientos específicos mientras no exista ninguna captura del insecto buscado y siempre que la feromona y la trampa estén suficientemente probadas y contrastadas respecto a su eficacia.
Por otra parte y en especies muy estudiadas, como el barreno de las manzanas, Cydia pomonella L., la evolución de las capturas de la 10 generación permite conocer el instante de emergencia de los primeros adultos y sobre un sistema fenológico de suma de temperaturas ambientales puede calcularse con bastante precisión el momento más adecuado para efectuar un tratamiento plaguicida que proteja el período de eclosión de las puestas de esa 10 generación del año. De esta forma se ahorran tratamientos químicos innecesarios rentabilizando al máximo la técnica de explotación.
En otros casos como en el de la polilla de los cereales, Cnephasia pumicana Zeller, la disposición correcta de las trampas cebadas con feromona sintética y un diseño estudiado del número de trampas preciso (una cada 100 o 200 metros de linde de leñosas), nos indica el nivel de población relativo y la probabilidad de que la siguiente generación produzca daños con importancia económica. Así un nivel de capturas durante el período de vuelo de este tortrícido huésped de trigos y cebadas en campo superior a 400machos, puede aconsejar un tratamiento localizado en los árboles de la linde y arbustos próximos a los campos de cereal durante el período de emergencia de las jóvenes larvas, finales de julio, antes de que se refugien bajo las cortezas para pasar el verano, otoño e invierno y, de esta manera, lograr una drástica reducción de las poblaciones de larvas que, en primavera, pueden recolonizar los sembrados de cereales de invierno.
Otros tipos de atrayentes sexuales pueden disolverse en agua o sustancias insecticidas incluidas en recipientes vulgarmente llamados «mosqueros» o ser situados sobre soportes que faciliten su difusión en el ambiente en placas engomadas en forma de ángulo diedro que se colocan vertical u horizontalmente, dependiendo de la especie que se desea capturar y del cultivo que se pretende proteger.
2 » Capturas masivas o Mass Trapping » En este sistema se utiliza la misma propiedad de las feromonas que en el caso anterior, es decir, su capacidad de atracción. Pero la idea es otra: si logramos atraer y capturar un número suficiente de machos de una especie, la probabilidad de reducir los acoplamientos y subsiguientemente la población del insecto nocivo debiera ser proporcional al número de machos capturados.
No obstante, en numerosas especies y ecosistemas agrarios o forestales, este supuesto no resulta válido y, por ello, la Captura masiva sólo se aplica a nivel experimental y en casos muy concretos. El número de trampas por hectárea, varía de 1 a 700; siendo, en ocasiones, el factor económico la causa limitante para su utilización.
Actualmente se emplea el método de «Capturas masivas» contra ciertas especies forestales cuyo nivel de población, en las áreas consideradas sea bajo; si las capturas registradas son muy elevadas se complementa con métodos de detección y control de población que permitan contemplar la posibilidad de efectuar una intervención química.
3 » Lucha por Confusión o Disrupción » Consiste en esencia en romper el etograma sexual de la especie, difundiendo mediante aparatos o sistemas especiales una concentración exagerada de «olor a hembra» de forma que los machos, «confundidos» por la intensidad del aroma, giren vertiginosamente a su alrededor tratando de copular con una inexistente compañera hasta morir exhaustos sin haber logrado la fecundación disminuyendo, teóricamente hasta cero, la población de la generación siguiente.
Los sistemas de confusión suponen en sí un método de lucha no contaminante y se han empleado con éxito en ensayos experimentales en frutales y otros cultivos. La feromona sintética empleada es la obtenida en laboratorio para la especie a combatir pero el soporte difusor es diferente y con mayor «carga» de feromona que el empleado en las trampas. Soportes de material plástico en forma de «pulsera» o «botellitas» semirrígidas e incluso pequeños tubitos capilares semiporosos forman parte de los sistemas que cada firma comercial ha registrado o está por registrar para el sistema de lucha por confusión.
Especificidad de las feromonas sexuales sintéticas » El empleo de estos productos no contaminantes en la previsión de riesgos de ataque de Lepidópteros contra ciertos vegetales, salvo en casos muy concretos como el caso del «gusano de las manzanas y peras» Cydia pomonella L., puede conllevar errores de interpretación de las capturas que no se correspondan con la especie que se desea capturar por una falta de especificidad del producto sintetizado o por una «simplificación» artificial de los procesos biológicos de intercomunicación sexual que realmente ocurren en la naturaleza. Por esto resulta imprescindible el conocimiento exacto de las especies hacia las que dirigimos el muestreo o la posibilidad de certificar mediante el examen de las genitalias de los especímenes capturados, la exactitud de su identificación precisa. De otra forma podríamos considerar que otros insectos parecidos fuesen los potenciales enemigos del cultivo a proteger y dispensar aplicaciones químicas insecticidas ociosas, sin ningún efecto positivo sobre los ataques de un parásito ausente, que encarecieran los gastos de explotación y generaran un eventual impacto ambiental o cierto tipo de contaminación innecesaria.
Otras feromonas » Además de las llamadas «feromonas sexuales», se han detectado y sintetizado otros tipos de sustancias que pueden ser auxiliares en la lucha contra los insectos y ácaros perjudiciales a las plantas cultivadas o de explotación forestal. Las llamadas feromonas de agregación propias de ciertos Coleópteros pueden emplearse de forma análoga a las sexuales ya descritas y de hecho existen algunas formulaciones capaces de ser empleadas en los sistemas de Atracción-agregación y de «Capturas masivas».
El mundo de las señales químicas intraespecíficas es relativamente nuevo y día a día se manifiestan nuevas propiedades y conocimientos cuyo empleo permitirá desarrollar un instrumento auxiliar de gran eficacia en la protección de las plantas.
Seguidamente se expone una lista de insectos para los cuales se dispone de feromona sintética. Aun cuando en algunos casos existe marca comercial para una determinada feromona, en todos los casos, al pedir uno de estos productos debe citarse la especie para la que se quiere utilizar. Así pues, en la lista aparecen por especies, el nombre vulgar no tiene más valor que el puramente orientativo. Cuando no aparece nombre vulgar es que no es conocido por nosotros (probablemente esa especie o no existe o no causa daños en nuestro país). A continuación de los nombres comunes aparecen la casa o casas comerciales que disponen de una feromona sintética para la especie de que se trate.

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