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Conclusiones del Encuentro de los Profesionales de la Sanidad Vegetal. Necesidad de profesión/formación especializada en Sanidad Vegetal. Análisis y debate

- La agricultura española debe adaptarse a la nueva legislación europea en una situación de crisis y conservar su relevancia social y económica. - Dicha adaptación deberá proporcionar soluciones innovadoras a los problemas actuales e ir acompañada de mayor profesionalización y tecnificación para mantener competitividad y sostenibilidad. Las tecnologías en Sanidad Vegetal también necesitarán ser modificadas. - Actualmente, hay que afrontar nuevos retos ante la re-emergencia o prevalencia de numerosas plagas, enfermedades y malas hierbas en los distintos cultivos, para cuyo manejo han de aplicarse estrategias de control o gestión integrada, así como ante la emergencia de otras nuevas. - Durante los últimos 20 años han sido introducidos en España nuevos artrópodos, patógenos y malas hierbas que en caso de no poder ser erradicados también deberán ser combatidos mediante estrategias de gestión integrada. - En Sanidad Forestal la protección de nuestros montes se enfrenta hoy a problemas graves y complejos. Se deberá realizar un manejo sanitario sostenible de los ecosistemas forestales que respete e integre su valor multifuncional y la biodiversidad que albergan. - Dicho manejo deberá enfrentarse a las situaciones de decaimiento y falta de vigor, derivadas de las alteraciones y extremos climáticos y prevenir la introducción, ralentizar la extensión y minimizar los daños de los organismos invasivos de las masas forestales, integrando la sanidad como componente fundamental del manejo forestal sostenible. - La Directiva 2009/128/CE de uso sostenible de plaguicidas o fitosanitarios, obliga a la gestión integrada de plagas, enfermedades y malas hierbas (GIP) que implica la utilización combinada de todas las medidas de lucha disponibles de forma secuencial o simultánea, en acciones previas o posteriores a la siembra o plantación de un cultivo, y su diseño y puesta en práctica no deben ser concebidos de forma simplista. - Estas medidas requieren la implicación de expertos adecuadamente formados y profesionalizados, con capacidad para practicar la GIP en los escenarios locales, así como de incorporar los nuevos conocimientos y tecnología que sean desarrollados por la investigación. - La Directiva 2009/128/CE tiene como objetivo fundamental asegurar la sanidad de los cultivos agrícolas y masas forestales con el mínimo empleo de fitosanitarios y la máxima seguridad para personas y medio ambiente. Las empresas españolas productoras de fitosanitarios deben adaptarse a este nuevo reto, con profesionales formados para este fin. - En el marco de GIP, el biocontrol desde su concepción hasta su aplicación, precisa también en todo momento de la aportación de profesionales con un amplio bagaje científico-técnico. - El objetivo final de la Directiva sólo se conseguirá cuando las decisiones y acciones sobre sanidad agrícola y forestal sean asumidas con rigor científico y honestidad profesional por especialistas académicamente formados en materias de Sanidad Vegetal. - Para asegurar en los profesionales la capacidad de asesoramiento con conocimiento, es ineludible la necesidad de proporcionarles formación universitaria especializada en Entomología Agrícola y Forestal, Fitopatología y Malherbología y otras materias relacionadas. - Además, la Agroingeniería que incluye la Agrometeorología, métodos de detección y monitorización, precisión y trazabilidad, equipos de tratamientos y técnicas de aplicación y prevención de efectos no deseados de fitosanitarios, requiere conocimientos y habilidades altamente especializados. - Los planes de estudio actualmente vigentes en España no proporcionan a los estudiantes la formación que será requerida para el desempeño de sus funciones profesionales en GIP. Por ello, los futuros profesionales de la Sanidad Vegetal deben recibir una formación, complementaria a la impartida en los estudios de grado universitario, con un planteamiento académicamente riguroso, y con extensión y contenidos suficientes para asegurar la formación especializada necesaria. - La formación deberá ser impartida por especialistas cualificados en el ámbito de la Entomología Aplicada, la Patología Vegetal o la Malherbología, debiendo incluir conocimientos sobre detección, diagnóstico y taxonomía de los agentes causantes de enfermedades, plagas o infestaciones, biología, ecología, epidemiología y dinámica de poblaciones de dichos agentes, sistemas de predicción y muestreo, estrategias, medidas y medios de control, Agroingeniería y tecnologías de aplicación, así como legislación y normativa concernientes a la Sanidad Vegetal. - En la transferencia de conocimientos sobre Sanidad Vegetal desde la investigación a los agricultores y a los distintos organismos, hay que contemplar la generación de los conocimientos que se van a transmitir y cómo se deben transmitir, es decir los agentes y vías de transferencia. - Los conocimientos se generan fundamentalmente en los centros de investigación, tanto públicos como privados. La SEF, la SEEA y la SEMh han promovido y difundido gran parte de la investigación española desde los años 80 del siglo pasado, así como la transferencia de la misma. Por ello, será necesario que se valoren suficientemente los trabajos y actividades de transferencia en los currículum–vitae de los investigadores que trabajan en protección vegetal. - Los Servicios de Sanidad Vegetal han generado, aglutinado y coordinado mediante Estaciones de Avisos Agrícolas, Laboratorios de Diagnóstico y Grupos de Trabajo Fitosanitarios Nacionales, gran parte de los conocimientos que el agricultor ha aplicado durante los últimos cuarenta años. La transferencia se lleva a cabo por los Servicios de Sanidad Vegetal y de Extensión Agraria, por los distribuidores de los medios de defensa y las ATRIAs/ADVs u organismos similares. Actualmente, a los Boletines Fitosanitarios de Avisos e Informaciones se suman otros muchos medios de comunicación. - El elemento esencial de la transferencia es el técnico especialista, cuya formación adquiere una importancia capital. Lo ideal es que la formación académica especializada se complemente con una formación práctica con un período de trabajo en campo, y se les transmita la necesidad de un enfoque global del agrosistema. - La Directiva 2009/128/CE va a imponer como obligatorio el asesoramiento directo a los usuarios profesionales por técnicos debidamente cualificados. La figura del asesor coincide con la del técnico especialista formado. Se ha constatado que hay distintas posiciones en el tipo de formación en distintas CCAA. Tratar de acordar, procesos de formación con requerimientos y programas homogéneos, es un reto para el futuro inmediato. - La GIP pretende establecer criterios de intervención específicos para cada cultivo, lo que requerirá información y formación para adaptarse a la complejidad de los agroecosistemas españoles. Sólo será útil si es capaz de dar pautas orientadoras para que los profesionales formados específicamente en Sanidad Vegetal puedan decidir con criterio sobre las soluciones a cada caso específico. - Los técnicos de la distribución de productos fitosanitarios deben ser capaces de llevar a cabo un asesoramiento técnico enfocado a la producción, en cantidad y calidad, intentando una reducción de los costes, siendo al tiempo respetuosos con el medio ambiente y la salud humana. - La figura del prescriptor debe cumplir las exigencias comerciales, medioambientales, sanitarias, económicas y técnico-agronómicas y las relacionadas con la producción certificada. Todo esto requiere una formación especializada en Sanidad Vegetal y un reciclaje continuo y para ello se debe recibir el máximo apoyo por parte de empresas, profesionales y Administración. - Por otro lado, la supervivencia de la humanidad necesita la agricultura y que se produzcan plantas sanas, y parece ineludible la creación de la Medicina Vegetal, Fitiatría o Fitomedicina, equivalente a la Medicina humana y a la Medicina animal o Veterinaria. - Además, se debería llevar a cabo una revolución en el sistema educativo de grado universitario y establecer la Medicina Vegetal o Sanidad Vegetal como ciencia universitaria. Actualmente ya se ofrecen grados universitarios en Fitomedicina en universidades europeas y americanas. - La escasez de oferta de estudios de posgrado y másters en Sanidad Vegetal en España también debería ser resuelta para complementar la formación de los grados actuales. - Por todo ello, existe la necesidad de creación de una Asociación, que sirva para canalizar las inquietudes de todos aquéllos que son conscientes de la necesidad de concentrar esfuerzos en defensa de la formación especializada y la profesionalización en Sanidad Vegetal.

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