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En busca del caballo ideal (4)

Exterior y sus variaciones (1)

El Caballo en la hemeroteca

Sin duda el exterior del caballo debería decirnos mucho respecto a sus capacidades funcionales en un sentido amplio. Sin embargo encontramos que gran parte de los estudios de correlación morfofuncional no muestran la vinculación al nivel esperado, e incluso, a veces, aparecen correlaciones negativas. Algo parecido ocurre en las valoraciones de otras especies, como el vacuno, cuando en la raza frisona se dan, y sobre todo se daban antes, correlaciones negativas entre puntuaciones morfológicas y las de producción. A pesar de ello se usan índices de selección también en las puntuaciones morfológicas, ya que tienen trascendencia en aspectos de patología, longevidad productiva,...            

Detrás de las correlaciones negativas se puede encontrar desde una realidad tangible de oposición, entre una característica morfológica con una funcional, a una mala conceptuación de lo que debe entenderse como buena morfología. Poniendo dos ejemplos tendríamos:

- La valoración positiva de algunas características morfológicas de volumen o masa (por ejemplo en el cuello) puede ser contraria a las de velocidad y la resistencia.
- Un pecho amplio puede ser positivo para la función de tiro y negativo, cuando hay exceso de anchura, para la de silla.

En la figura que sigue se señala la nomenclatura habitual de las distintas partes del exterior del caballo.

M

En las próximas líneas trataremos de acercarnos al análisis de las variaciones
existentes en la morfología externa de los caballos. Para no hacer muy largo el texto se prescindirá de hacer descripciones anatómicas detalladas, centrándonos en aquello que más nos interesa para poder evaluar las diferencias entre los diferentes animales y su distancia al tipo ideal.


LA CABEZA

Además de su indudable aportación a la tipificación racial y a la belleza del animal, la cabeza juega un importante papel en la funcionalidad, por sí misma y por su labor conjunta con el cuello. Por muchos autores se le da un valor importante también a la hora de evaluar el carácter y temperamento del caballo. Es algo parecido a lo que en los humanos entendemos con la frase "la cara es el espejo del alma".

MFoto.- Cuerno en la base de la oreja.

En su concepción para la diagnosis racial el elemento principal es el perfil frontonasal en todo el sentido longitudinal de la cabeza-cara y el perfil frontal en el sentido transversal, en la frente. Puede adoptar la forma convexa, recta o cóncava o las variantes suavizadas o exageradas (sub o ultra). Al estudio del perfil o aloidismo se le asigna una importante correlación con otras características, que es más intensa en general en los animales más cercanos a las razas o tipos originarios:

- Perfil convexo: ojos oblicuos, grupa oblicua,..
- Perfil recto o cóncavo: ojos redondeados, grupa horizontal,...

  • Otros elementos de diagnosis racial a través de la cabeza son:
  • - Tamaño
    - Forma
    - Dirección
    - Inserción con el cuello

  • Y de partes concretas de la cabeza:
  • - Nuca
    - Frente
    - Cara
    - Hocico y ollares
    - Boca y labios
    - Barba y barboquejo
    - Canal exterior
    - Mandíbula
    - Garganta
    - Orejas
    - Ojos y órbitas
    - Sienes y carrillos



    MFoto.- Cabeza y cuello de caballo de pura raza española.


    CUELLO


    Con él y la cabeza se inician los movimientos generales del caballo, conformando el auténtico timón o balancín biomecánico del animal. Su elevación recarga el peso sobre los posteriores, mientras que su adelantamiento y bajada lo hace sobre los anteriores, aspectos que se observan con mucha facilidad en los animales en libertad, y que tienen gran valor para la equitación.

    Constituye otro elemento anatómico de primer orden para el diagnóstico racial, debiéndose observar en su relación con la cabeza.

    MFoto.- Buen engarce cabeza-cuello.

    Sus características guardan una relación estrechísima con la funcionalidad, por lo que aún habiendo elementos absolutos para su evaluación, hay que estudiarlo bajo esa perspectiva.

    Los aspectos que hay que valorar y que dan origen a los distintos tipos de cuello son:

    - Longitud y grosor
    - Forma
    - Dirección y elevación
    - Flexibilidad y robustez
    - Inserción con la cabeza y con el tronco


    M
    Foto 1.- Cuello de cisne.











    M
    Foto 2.- Cuello piramidal.











    M
    Foto 3.- Cuello al revés y golpe de hacha.











    M
    Foto 4.- Posición de cuello al revés o de ciervo.











    TRONCO


    Además de alojar la mayoría de los órganos vitales del animal, en el tronco se insertan el cuello y las extremidades, siendo dichas inserciones elementos básicos en el juzgamiento y en la diagnosis racial. El estudio de su exterior lo podemos realizar recorriendo primero su parte superior o dorsal, desde la cruz hasta la cola, para después continuar con el tórax, parte anterior del tronco, limitada por delante por el pecho, siguiendo con la parte inferior que constituyen la cinchera, el vientre y las ingles, para terminar con los laterales, costillares, ijares y ancas, y la parte posterior, ano, perineo, rafe y órganos genitales.

    Parte superior del tronco.-

    LA CRUZ
    Está situada en la parte superior delantera del tronco, donde termina la línea superior del cuello. Su base ósea está constituida por las apófisis espinosas de las primeras vértebras dorsales.
    Se dice "alto de cruz" al caballo que tiene la cruz elevada, siendo esta característica adecuada al caballo de silla. Lo contrario es denominado como "bajo de cruz", no importando tanto esta característica al caballo destinado al enganche.
    La cruz elevada supone una mayor capacidad para mostrar altivez, elevaciones y amplitud de movimientos.
    El efecto positivo de una cruz destacada viene entre otras cosas por las mejores disposiciones del ligamento supraespinal y de los músculos ileoespinales, romboideo, trapecios (cervical y dorsal), transversos e interespinosos, para sus acciones. En el caso contrario se dan los "cargados de delante", que tienen un paso más precipitado, aunque pueden ser fenomenales velocistas.
    En el desarrollo es más precoz la alzada a las palomillas que a la cruz, lo que deberemos tener en cuenta si el animal que se evalúa no ha terminado aún su desarrollo. Por otro lado no hay que perder de vista que en las yeguas el desarrollo del tercio anterior es inferior al del posterior.

    EL DORSO
    Deberíamos entender por tal al espacio comprendido entre la cruz y el comienzo de la grupa, pero en exterior se suele separar dorso, de lomo y riñones, dejando al primero como la zona correspondiente superiormente a las vértebras dorsales y al segundo la de las vértebras lumbares.
    El dorso tiene una importancia fundamental como elemento de transmisión del impulso recibido de los miembros posteriores. Su arqueamiento juega un papel decisivo en la proyección hacia adelante al "recoger" y "soltar" el impulso, para lo cual es muy conveniente su solidez y anchura, además de la longitud inherente a su función.
    El dorso debe guardar proporciones adecuadas según la funcionalidad que se le exija. En los caballos destinados a desarrollar trabajos en los que predomina la velocidad debe ser de medio a largo, mientras que en los de tiro y arrastre convienen los dorsos cortos a medios. El dorso muy corto puede provocar que el animal se "alcance", es decir que los miembros posteriores toquen o golpeen a los anteriores.
    En cuanto a dirección, el dorso debe tender a la rectitud, si bien la apariencia externa puede dar la impresión de ligeramente cóncavo por el diferente tamaño de las apófisis espinosas de las vértebras dorsales y lumbares, que a su mitad son algo menos largas.

    La naturaleza ha dotado de distinta inclinación a las apófisis que van hasta la 13ª vértebra dorsal (que se inclinan hacia delante), como si nos hubiera invitado a montar y entendiera que por ello se produce una depresión en la mitad del dorso ( en realidad es por el peso que naturalmente tendrá que soportar la columna como sostén de lo que tiene debajo). Desde esa vértebra hasta la segunda lumbar es donde el dorso dispone de una mayor posibilidad de incurvación longitudinal. Es lo que se denomina como puente toracolumbar (Agüera E. y Sandoval J., Anatomía aplicada del caballo 1999).

    En los ejercicios de doma clásica es mejor el dorso largo que el corto, si bien demanda un mejor tratamiento en su preparación ya que nos aporta más matices mecánicos. En la doma vaquera sin embargo, con reacciones rápidas en los giros, es más conveniente que no sea largo.

    Los defectos más usuales en el dorso son "el ensillado" y el "lomo en carpa". El primero aporta flexibilidad pero poca resistencia y el segundo da reacciones excesivamente duras.

    MDorso correcto, aunque la posición del cuello mejore su presentación.
    MDorso ensillado.


    LOMO O RIÑONES

    Se sitúan detrás del dorso y antes de la grupa. Su base ósea la constituyen las vértebras lumbares en número de seis.
    Debe ser corto, ancho y sólido y bien unido al dorso por un lado y a la grupa por otro. Los mal unidos se denominan como "despegados" o "descosidos".
    El lomo debe evaluarse en su conjunto con el dorso, si bien presenta características propias, buenas o indeseables, que se pueden valorar.
    La presión con los dedos en esa zona nos indica, por la reacción del animal su mayor o menor sensibilidad, que podría ser síntoma de algún problema.

    GRUPA
    Además de aportar gran información para la diagnosis racial, juega un papel determinante en la impulsión del caballo. Está constituida anatómicamente por la pelvis (coxales y sacro con sus ligamentos y el conjunto de la musculatura que los engloban). Su longitud y anchura constituyen bellezas de primer orden. La primera viene dada por la distancia entre la protuberancia del coxal y la punta del isquion y la segunda entra ambas protuberancias coxales. Se considera en general como buena inclinación de la grupa la de 25-35º. La longitud de la grupa debe coincidir con la distancia de la rótula a la punta del isquion, de tal forma que determinan un triángulo isósceles.. Los músculos más evidentes de la grupa son los glúteos y el semitendinoso (entre él y el glúteo aparece la línea de la miseria cuando el caballo está escaso de carnes).
    El caballo árabe, de grupa muy horizontal, y el berberisco, de grupa muy derribada, son dos buenos ejemplos de la oscilación que puede tener esta región según razas.

    M
    Grupa inclinada.






    M
    Grupa horizontal y nacimiento alto de la cola de un árabe.












    M
    Grupa muy horizontal para una yegua de pre.